Siendo nuestra comarca específicamente ganadera, disponemos
de estiércol suficiente, que aprovechamos para abonar las
tierras.
Las aguas para regar nacen en la misma laguna, y son cabecera de
cuenca, por lo que son limpias y sin contaminar, dado que la zona
carece de población y no existe ningún tipo de industria.
El clima es mesetario, seco y árido, fenómenos todos
estos que unidos a los 1.000 m de altitud y a un cuidado adecuado
del cultivo hacen que las patatas y el maíz sean de 1ª
calidad.
Tanto las utilizadas para la elaboración de Artesanas de
Añavieja, como las Ecológicas, son recogidas a mano
por nosotros mismos, cuidando de no dañarlas y las depositamos
en sacas y cajones, para llevarlas a nuestros propios almacenes,
en donde permanecerán en condiciones óptimas de humedad
y temperatura, controlada por termostatos, para que den el 100%
al frito.
En fábrica siguiendo el proceso, las pelamos y repasamos
a mano, seleccionando y rechazando las que por tamaño o falta
de maduración no sirven.
Las freímos en sartén con Aceite de Oliva (virgen,
primera presión en frío y procedente de agricultura
ecológica, en el caso de las patatas ecológicas).
Una vez fritas, antes de envasar, las hacemos pasar por una cinta
continua, donde hacemos una última selección, quitando
las quemadas, rotas, blandas o que tengan alguna impureza.
¿Por qué Ecológicas?
En Artesanas de Añavieja contamos con 40 Ha. inscritas
en agricultura ecológica desde hace varios años y
ya poseemos el aval de ecológicas.
La fábrica la tenemos dada de alta en el Consejo de Agricultura
Ecológica de Castilla y León.
La explotación ecológica está situada en
Añavieja siendo tierras de 1ª calidad las que disponemos
para el cultivo de patatas.
También tenemos una planta de compostaje, donde preparamos
la materia orgánica que luego esparcimos por nuestras tierras
a modo de abono ecológico.
El agua que utilizamos para regar, nace a unos pocos metros de nuestra
propiedad, y somos los primeros en utilizarla, para garantizar así
la ausencia de contaminación en el agua.
Las malas hierbas las controlamos con un cultivador, haciéndolo
pasar entre los surcos para eliminarlas, para repasarlas manualmente.
En cuanto a parásitos, pulgón y otras plagas, disfrutamos
de su total ausencia, gracias a la altitud, ya que nuestra explotación
se encuentra a 1.100 m. sobre el nivel del mar.
En cuanto a envases, utilizamos polipropileno blanco, el material
más ecológico existente hoy en día en bolsas-envases,
y las cajas son de cartón reciclado.
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